Un necio y roto recuerdo

Domingo por la mañana, tuvimos lluvia pero no nos mojamos. Estuve a nada de ser nada, me recuerdas tanto a lo que una vez fui.

Sé que no lo entiendes, pudimos arder en nuestras ganas, pero preferí seguir rota en tu joven mente. A veces es mejor ser algo diferente, ser quien perdure para siempre, aún sin estar.

Leí tus intenciones en un abrazo firme, logrando apaciguar las aguas que ardían en tu ser. Tomé tus razones y sin alimentarlas, te convencí de que a veces es mejor no ceder.

Preferí ver transcurrir las horas, a la ínfima fragilidad de esa piel tuya, el físico siente un instante pero los recuerdos castigan a los más sensibles.

No necesito que me ames, quiero que siempre estés; aún en una canción, en un instante vacío, en el recuerdo de alguna infracción, una imprudencia, o en la búsqueda de un lugar donde dormir.

No quiero alimentar tus instintos, me gusta más leer tus intenciones, cobijadas en un abrazo que dure toda la madrugada. Siendo dueños de instantes, creadores de nuevas y no de ya conocidas sensaciones.

Dices no tener conciencia, pero yo sí la tengo. A veces nos aferramos a historias que no son para nosotros, Niza y José Pablo, una infante, necia y rota idea convertida en recuerdo.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s