Lissandra

Años de clausura por vaciles que se instauran con el tiempo, destierros que en la juventud deberían ser vedados por tus dioses, razones suficientes tuviste para ignorar a mi deidad y comenzar a creer en tu propio entierro.

Ojos distantes que emiten vacíos y desvelos interminables, fuiste la razón de mi razón porque razones nos faltaban. Te sientes cansada, yo te percibo jubilosa, entres sones y añoranzas se desbordan mis afectos.

Como legado congénito de letras y atropellos, comencé a amar cuando la aversión inundaba tus entrañas, en el ocaso fuiste mi fiel compañera, aunque fueron pocas veces las que nos invadió la calma.

Ahora que los años te han dado más vida, ahora que las mareas no cobran efectos en ti, quiero que mis letras te alcancen esta noche, y que por ningún motivo me dejes de querer.

Oh Lissandra, la niña que una vez robó versos se ha convertido ahora en la poetisa de mis agallas. Tus aprensiones y tormentos se han vuelto nada en la marejada de mi amor constante, dime Lissy cómo haré cuando te vayas, cuando la vida me reclame que soy brisa en el tumulto de tus vientos cansados.

Yo te quiero y tus silencios me espantan. Tú me quieres y nunca te haré falta, que todas las primaveras que restan por llegar, sean símbolo de tus travesías, que tu fortaleza se empecine a verte sonreír, y si tienes que llorar que sea conmigo, la hermana que siempre te habrá de amar.

Un comentario en “Lissandra”

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s